¿Cómo abrir una botella de vino?

Todos pensarán… ¡con un sacacorchos! Sin embargo, ¿qué pasa si estamos en medio de la velada más importante de nuestra vida y no tenemos uno? Aquí te enseñamos varios trucos para que todos sepan cuán #WinerLover eres y quedes como el héroe del momento.

 

Uno de los pecados más grandes que una persona inexperta puede cometer es empujar el corcho hacia abajo y sumergirlo dentro de la botella. ¡Inconcebible! Si el corcho llega a caer en nuestro exquisito vino, modificará su sabor. No permitas que esto ocurra y arruine tal delicia.

 

Existen varias maneras de extraer el corcho de la botella sin dañarlo y todas ellas sin utilizar un descorchador. La forma más sencilla es con una simple llave de casa. Introdúcela de forma firme en el corcho en un ángulo de 45 grados, gira la llave en círculo y estira hacia arriba. Ese movimiento hará que el corcho se deslice y ¡Voilá!, a disfrutar del vino.

 

Si tienes miedo en dañar la llave de tu casa, puedes usar un tornillo. Insértalo en el corcho y con unos guantes extráelo. Es importante que utilices guantes gruesos para protegerte. Si no tienes unos, puedes utilizar unas pinzas para retirar con fuerza el tornillo de la botella y así no lastimarte las manos.

 

Por último, para el más extravagante tenemos la técnica perfecta. ¡Abre tu botella con un inflador de bicicletas! Deberás perforar el corcho y a través del agujero central poner el mango del inflador. Empieza a hincharlo y verás como por arte de magia el corcho comenzará a subir hasta salir por completo de la botella. ¿Te imaginas un momento tan extraño? Es divertido, seguro y con un final feliz.

 

Prueba cualquiera de estos pequeños trucos y cuéntanos qué tal te va. Te aseguramos que estarás preparado ante cualquier imprevisto para poder degustar nuestra bebida favorita y que nunca se desperdicie ni una gota de vino.