Conoce los detalles de las etiquetas de tu vino

Si estás iniciando en el mundo del vino, una de las primeras cosas que te harán experto(a) en el tema, es saber lo que la etiqueta de tu botella te está diciendo; estas contienen una innumerable cantidad de referencias que harán más fácil tu elección.

 

Lo primero que verás será el nombre del vino (su marca). Después, te recomendamos buscar la denominación de origen, es decir, el lugar donde se cultivó, elaboró y embotelló tu bebida favorita. Esto es muy importante porque hay determinadas zonas vinícolas que poseen mayor prestigio en el mercado.

 

La etiqueta también nos dará a conocer las variedades de uvas que componen al vino: joven, crianza, reserva o gran reserva.

 

Es imprescindible que aparezca el año de cosecha, esto no solo nos indica su edad sino también cuándo debemos consumirlo. Por ejemplo: se recomienda tomar los vinos blancos y rosados durante el año siguiente a su cosecha, los tintos sin crianza hasta el segundo año y con crianza, conservan sus propiedades varios años después.

 

El porcentaje de alcohol nos ayudará a saber cómo es el cuerpo y suavidad: si están más cercanos al 14% suelen sentirse con mayor cuerpo, y al 11%, más suaves y ligeros.

 

Con todos estos datos podrás comprar una botella sin haberla probado y acertar en tu elección. Y si no… ¡qué importa, todo momento enológico es una delicia!