¡No beban ese vino!

¿Te ha pasado que estás disfrutando de una gran velada y sacas una buena botella de vino con la que crees que el éxito está asegurado, pero… ¡sorpresa! Un sabor avinagrado y la tristeza recorren todo tu cuerpo como un escalofrío? Tu bebida favorita está en mal estado y no puedes catar ni una gota más de tu bebida favorita.

 

Ahora, imagina si esto ocurre delante del amor de tu vida o de tu jefe al que intentas impresionar. Por ello, antes de que sirvas la copa a esa persona especial, te damos algunas claves para que te anticipes y detectes si el vino está en mal estado.

 

Si el corcho sobresale de la botella… ¡No bebas ese vino!

 

Si huele a rancio, avinagrado o a animal de corral… ¡No bebas ese vino!

 

Si sabe a azufre o agrio… ¡No bebas ese vino!

 

A todos nos duele tener que desperdiciar una botella y más aún quedarnos con las ganas de deleitarnos con ella. Aunque un desastre así no se puede prevenir, por suerte sí remediar. Nuestro consejo es que tengas guardadas varias botellas para que jamás te quedes sin catar tan deliciosa bebida. Así que ya sabes, si no está bien ese vino… ¡abre otro y que el disfruta un momento enológico!