Para todo mal vino usarás…

Como ya habíamos hablado en una de nuestras entradas anteriores, el consumo moderado de vino tiene beneficios para la salud. ¡Sí, así es!, tu bebida preferida, además de ser deliciosa también tiene propiedades positivas/curativas para tu cuerpo.

 

En esta ocasión hablaremos sobre una de las sustancias más comunes en el vino y con mayores beneficios: el resveratrol.

 

Este elemento ayuda (en dosis moderadas) a proteger y fortalecer nuestro cerebro pues aumenta el flujo sanguíneo cerebral, aprovechando el oxígeno de esta zona para mantener sanas y funcionales sus células contrarrestando la degeneración del cerebro y disminuyendo la posibilidad de enfermedades como el Alzheimer.

 

También ayuda a prevenir enfermedades cardiovasculares al evitar la oxidación del colesterol, de manera que las plaquetas no se pegan entre sí evitando el desarrollo de coágulos que pueden provocar un ataque al corazón.

 

Por último, vale la pena resaltar su importancia en la prevención del cáncer: impide la acción de una proteína clave para el desarrollo de células cancerosas que se autodestruyen en un proceso llamado “apoptosis”.

 

Aunque algunos científicos siguen dudando sobre los beneficios del resveratrol, cada vez hay más casos en los que se demuestran su utilidad en el cuerpo humano. Te invitamos a seguir degustando una copa de vino, recordándote que todo con moderación y que como decía Benjamín Franklin “el vino hace la vida más fácil y llevadera, con menos tensiones y más tolerancia”.