Ravioles de espinaca y ricotta

Si planeaste una noche romántica para esa persona especial el sábado por la noche, te dejamos esta receta para que la sorprendas demostrándole tu talento en la cocina.

 

Ingredientes

 

Para la masa:

 

500 gramos de harina

5 huevos

1 cucharadita de sal

 

Para el relleno

 

300 gramos de queso ricotta

1 kilogramo de espinacas frescas

80 gramos de queso parmesano

1 huevo

1 cucharada de perejil picado

1 pizca de nuez moscada

sal al gusto

pimienta al gusto

Salsa bechamel y queso rallado para servir

 

¿Cómo hacerlo?

 

Poner la harina en un tazón y poner en el centro los huevos y la sal.

Mezclar la harina con los dedos; trabajar la masa hasta que quede lisa.

Formar una bola y dejarla reposar, tapada, con un paño húmedo (para que no se seque) durante 30 minutos.

Extiende la masa, a mano con rodillo o con la máquina (en este caso estira la masa pasándola 5-6 veces por los rodillos, empezando por el máximo grosor, hasta que quede muy fina) sobre una superficie enharinada.

Entretanto, cocina las espinacas, escúrrelas para drenar el agua en exceso y pícalas, déjalas secar en una sartén con un poco de aceite. Cuando estén secas, mezcla las espinacas con los restantes ingredientes hasta obtener una pasta homogénea.

 

Relleno

 

Corta la masa en con un vaso o una taza y distribuye el relleno con ayuda de una cucharadita en el centro de cada círculo.

Pincela los bordes de cada círculo con agua para que no se escape el relleno y ciérralos dándoles forma de media luna; repasa los bordes con ayuda de un tenedor; déjalos reposar unos 30 minutos.

Cerrado el ravioli cuécelos en abundante agua con sal durante 10 minutos. Mientras se van cocinando los ravioli, pon unos 30 g de mantequilla en una sartén y déjalo licuar a fuego lento, sin que se queme.

Escurre los ravioli y saltéalos en la sartén con la mantequilla durante un par de minutos. Condimentar pimienta y nuez moscada y terminar con un toque de parmesano rallado (receta vía Cocina Sana).

 

 

Esperamos que logres demostrar tus dotes culinarios, y si no funciona esto recuerda que una botella de vino puede salvar tu velada.